Aurelio Akbal (n. 1990, El Salvador) es un artista visual cuya práctica explora la intersección entre la memoria, la materia y la resiliencia. Formado en la Licenciatura en Artes Plásticas de la Universidad de El Salvador, Akbal desarrolló una base técnica sólida que le ha permitido transitar desde el figurativismo hacia una abstracción cargada de texturas y simbolismo.
Desde 2019, ha consolidado su presencia en la escena artística de New Haven, Connecticut, participando en diversas exposiciones colectivas en espacios destacados como la Art Space Gallery, el mActivity Fitness Center y el Yale West Campus. Estas muestras han servido para presentar su enfoque distintivo sobre la fragmentación y la reconstrucción del ser.
En febrero de 2023, presentó su primera exposición individual en Blue Orchid, marcando un punto de inflexión en su carrera al profundizar en la narrativa de su obra actual. Actualmente, Aurelio Akbal reside y trabaja desde su estudio en New Haven, donde desarrolla nuevas series que continúan desafiando los límites entre la densidad del material y la ligereza de la forma.
Aurelio Akbal

Declaración del artista
Mi obra es una cartografía del proceso humano de ruptura y reconstrucción. A través de una exploración técnica que oscila entre el figurativismo visceral y la abstracción vibrante, busco objetivar estados psicológicos complejos que a menudo escapan a las palabras.
El hilo conductor de mi trabajo es la textura física. Utilizo materiales que aportan relieve y rugosidad al lienzo, transformando la piel del personaje en un campo de batalla tangible. Para mí, el dolor no es una imagen plana; tiene peso, volumen y una aspereza que debe poder sentirse con la mirada.
Mi proceso evoluciona en tres etapas fundamentales:
* La Densidad del Origen: Retratos monocromáticos y pesados que capturan el momento exacto en que un sentimiento contenido por años finalmente se manifiesta, utilizando el ocre y el negro como anclas emocionales.
* La Inmersión y el Remiendo: Una fase de profundidad psicológica donde el sujeto aparece sumergido o fragmentado, utilizando elementos simbólicos como espinas, aves y cintas para representar la aceptación de la propia fragilidad y el inicio de la reparación.
* La Disolución en la Luz: Una transición hacia la abstracción pura, donde la figura desaparece para dar paso a la energía, el color neón y el gesto libre, sugiriendo una liberación final del trauma.
En última instancia, mi arte es una invitación a la introspección. Cada pieza es un recordatorio de que, aunque el ser pueda fragmentarse, existe una belleza intrínseca en el acto de volver a armarse, dejando que las cicatrices y el color dicten una nueva identidad.